2014: El sueño hedonista (Argentina)
(Continuación...) Un buen amigo, que conocí en Córdoba, me dijo que al despertar en su cama en su país de origen después de pasar todo el año en Argentina sintió como si todo hubiera sido un sueño. Justamente lo que había estado rondando mi mente y no me atrevía a aceptar, pues, de repente ya no tuve que buscar en mi diccionario mental los benditos vocablos cordobeses, no fue necesario caminar y caminar para llegar a cualquier lugar, ni tampoco lo fue cargar como jumento las bolsas un martes en la feria de frutas y verduras. Ya no tenía que diseñar estrategemas para administrar mi modesto ingreso, ni mucho menos pensar en actividades varias para evitar la monotonía y la soledad. Muy raro. Lejos de esas pequeñas cosas que formaban mi pequeña vida cordobesa, está el hecho que lo asemeja a un sueño: nadie más a mi alrededor sabe de lo que hablo. Es como cuando tus amigos se reúnen y tú no puedes ir. Hubo anécdotas y chistes que jamás entenderás a menos que tanto tú como ellos ten...